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martes, 22 de septiembre de 2015

Forget the Pro…

Mientras el éxito se mida en golpes de página el profesionalismo quedará varado en el olvido.

Aun cuando es inocente creer que el periodismo debe hacerse a la vieja usanza para darle credibilidad, lo cierto es que los cambios en fondos y formas no tienen que sucumbir ante la necesidad de generar audiencia.

Casi 100% de los medios electrónicos y cerca de 80% de los medios escritos basan sus esperanzas de hallar más ojos lectores en la utilización de redes sociales. No obstante, para explotar debidamente un canal de comunicación tan amplio y maleable como el fuelle de un acordeón es necesario conocerlo primero, entender sus funciones y saber aprovecharlas.

Lo que me gusta o le gusta al editor no siempre es lo que funciona. Al activar cualquier clase de estrategia es importante saber si va a funcionar o no.

Inclusive, es menester saber diferenciar el significado de sistema y estrategia en el campo de las redes sociales. Publicar un tuit cada cinco o 10 minutos durante el día es un sistema cuyo fin es mantener presencia en las redes ante el público cautivo, con el riesgo de ser considerado un spammer. Mientras tanto, una estrategia conlleva un fin, que es captar audiencia potenciando tu mensaje, ir más allá de la frontera de tu red de seguidores gracias a habilidades creativas y mucha astucia para conducir los mensajes de tu medio.

“Un converso a la vez”, rezaba hace algunos años Julian Assange.

Quienes creen que ser Community manager (CM) de un medio de comunicación, alguna ONG, una marca o dependencia de gobierno consiste en sentarse frente al ordenador a programar baterías de mensajes están en un error.

Un buen CM no sólo debe contar con ciertas habilidades sino conocer a fondo el producto o la información que va a manejar, y para ello es necesario que reciba una actualización y posteriormente una retroalimentación de parte de sus empleadores o editores.

De acuerdo con el portal Alto Nivel, el perfil del CM debe ser:
·         Carismático
·         Profesional
·         Capaz de informar
·         Sensible
·         Innovador
·         Propositivo
·         Proactivo
·         Revolucionario
·         Con buena ortografía
·         Informado

Lamentablemente, en la mayoría de los casos, no es así.

Las verdaderas herramientas de un buen CM se encuentran en su cerebro y sus capacidades y no en una aplicación como TweetDeck. Porque un buen CM debe saber cuáles son los momentos de mayor tráfico, a qué hora del día recibe mayor atención, cuáles son sus tiempos muertos para invadirlos y cuándo callar. Por ejemplo, después de las 10 de la noche, lanzar un tuit con información honda es como disparar al aire.

En el viejo oeste, lo hemos visto en las películas, el pistolero más respetado era aquél que disparaba más rápido y una mayor cantidad de veces antes que su enemigo. En redes sociales esto no es viable. Un verdadero tuitero es más un francotirador metódico que sabe cuándo y dónde encajar una bala y no quien dispara más veces a ver si así le pega a algo. Algunos no le atinan ni a una vaca dentro de un baño.

La diferencia la marca la estrategia.

Por otro lado, el CM depende del menú de información que su medio o su marca le proporcionan para alimentar las redes. Veamos al tuitero como un mesero y a sus editores como los chefs que preparan la información.

En muchos casos, a pesar de que el CM cuenta con las habilidades señaladas, el ego de los editores o jefes de redacción o jefes de marca los lleva a diseñar la redacción de los mensajes obstaculizando la dinámica para la que el CM ha sido contratado, convirtiéndolo en un tuitero a destajo.

Quizás en otros países sea distinto, pero al menos en México aún no se ha dimensionado la fuerza de convocatoria que puede tener una red social bien trabajada.

El éxito del trabajo en una red social no es la cantidad de seguidores que captas en un día o una semana sino la cantidad de usuarios que se mantienen porque en verdad les interesan los contenidos.

Hay editores o directores marca que no conocen términos como call to action, principio 80/20, galería de tuits o thunderclap sencillamente porque no tienen el interés por informarse para saber cómo deben actuar dentro de una red social para potenciar una campaña publicitaria o informativa.

Esto se traduce como falta de profesionalismo. 

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