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miércoles, 10 de agosto de 2016

México, medalla de oro en ignorancia en redes sociales

A ver, tal parece que nuevamente las redes sociales hacen creer a las personas que tienen la razón en sus comentarios sin detenerse a analizar no sólo el objetivo de éstos sino tampoco replantean su origen, el cual, generalmente, responde a la calentura de tener que comentar algo, lo que sea con tal de figurar o de llevar la contraria montados en ese espíritu chairo que las caracteriza.


El tema principal es la ausencia de ya no digamos medallas sino logros decorosos de parte de los atletas que están compitiendo en las olimpiadas de Río 2016.

La peor de las incoherencias es asegurar que no existe la obligación de traer una medalla o un resultado digno y que mucho menos es menester que la gente lo exija.

Veamos, con apoyos económicos o no, con uniformes o no, con corrupción y malversación de fondos o no, los atletas de este país que viajaron a Río de Janeiro son mantenidos con los impuestos que pagamos quienes tenemos un trabajo y cumplimos con esa obligación arancelaria.

De la misma manera, al recibir un estipendio en forma de beca o apoyo o como quiera llamársele, el atleta tiene la obligación de buscar la victoria de acuerdo con el nivel de las capacidades adquiridas en los entrenamientos así como de su destreza física y mental, eso es verdad, y repito: de acuerdo con…, no obstante, no puede adjudicarse una derrota a la manera como actúan terceros así como tampoco éstos, léase los directivos, deben colgarse de una medalla obtenida por un atleta. Kosovo y Lituania, hasta el momento, tienen tres medallas de oro entre ambos, ¿cuál es el pretexto?

Por ahí circula un meme que cuestiona qué deporte practica quien se atreve a menospreciar los pésimos resultados de esos atletas que mantenemos. No obstante, al no ser los críticos atletas de alto rendimiento, como se supone lo son los embajadores en Río, el reclamo de los defensores de la mediocridad resulta no sólo irrisorio sino idiota.

Por otra parte, hasta el momento se ha criticado con fuerza a las disciplinas en las que, supuestamente, los atletas mexicanos, que no México, tenían mayores oportunidades: tiro con arco, boxeo, futbol, clavados, etcétera.

El caso de Alexa Moreno es distinto ya que fue la única competidora mexicana en una disciplina que no tiene tradición ni fomento ni raíces en el país (salvo Estela de la Torre en 1980) pero la ignorancia se orienta hacia el presunto sobrepeso de la atleta y no a su desempeño real con el que compitió contra verdaderas potencias históricas siendo la número 31 a nivel mundial. Si comparamos eso con lo obtenido por la selección sub 23 de futbol, que defendía su medalla de oro obtenida en Londres 2012, lo de Alexa es más un triunfo que un fracaso. El problema es que, para variar, el mexicano no tiene la costumbre de estudiar ni investigar ni analizar ni advertir el contexto.

Otra gran incoherencia es atribuir el terrible desempeño a factores de corbata y pantalón largo. Ya como actividad común, el mexicanito promedio tiende a culpar a los demás de sus propias carencias. Recientemente, y como ocurre cada año, se exalta la actuación de los rarámuris que corren y ganan carreras en todo el mundo, en ocasiones hasta descalzos y con su vestimenta típica, pero en el caso de las Olimpiadas se atribuyen las derrotas a la falta de uniformes, por mencionar sólo un pretexto. ¿Hay un ejemplo más claro de incoherencia y estupidez?

No, señores, ni los políticos ni los directivos ni los patrocinadores se plantan en las canchas y las pistas a hacer el trabajo de los atletas, atletas que son seres humanos y compiten en igualdad de circunstancias contra otros seres humanos con las mismas capacidades físicas y mentales. Sólo que, como es natural, quien explota y aprovecha de mejor manera sus capacidades es quien se sube al podio a escuchar su himno. Porque tampoco vamos a enviar a la selección de nado sincronizado a competir en rugby, ¿verdad? Suena idiota, sí, pero eso es lo que dan a entender con sus quejas improcedentes y, francamente, producto de la ignorancia.

Por eso, lo mejor es no postear con base en la calentura y la ignorancia y, en algunos casos, lo mejor sería dejar de utilizar redes sociales porque esto es vanguardia y no el lavadero de su condominio.

Btxo, 2016.




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